Mi amiga diferente...


Anoche en una conversación familiar surgió un tema un tanto delicado, no sólo para nosotros como familia sino para la sociedad en general. Les comenté que tenía una amiga lesbiana, sí, simplemente a mi amiga le gustan las mujeres; ante esto ellos se escandalizaron, algunos indicando que les daba asco, otros prohibiendo que me vea con ella, condenando, prejuiciando… discriminando. La otra postura era el silencio, la opción de ni siquiera referirse al tema por qué?, por temor?, por vergüenza?...

Me llamó mucho la atención la opinión de algunos que por cosas de la vida, siempre han estado en la vereda de los indeseables, aquellos que saben lo que se siente no ser aceptados por la mayoría, por los que se supone que están viviendo “normalmente”… en realidad, soy capaz de respetar sus opiniones pero no dejo de sentir un poco de decepción.

No entiendo, de verdad no entiendo qué es lo que realmente cambia en la bondad de una persona, en la dignidad, en la humanidad de un ser, con el hecho de tener otra “preferencia” sexual.

Quieren que les diga la verdad?, me alegra, sí, me alegra que mi queridísima amiga tuviera la valentía de reconocer lo que le pasaba, saliendo así de su eterna depresión… cuando supe, cuando ella me lo confesó, todo me hizo sentido… me sentí tan mal por no haber tenido el tino necesario como para darme cuenta en su momento y haberla apoyado.

Ayer, al escuchar todas los comentarios de mi familia, no pude dejar de pensar en lo difícil que es para ellos, para las personas homosexuales; por qué los culpamos? Acaso ellos eligen ser así?, francamente creo que hay que tener dos dedos de frente para saber que NADIE quisiera ser homosexual por decisión propia, es decir, quién en el mundo querría voluntariamente ser discriminado, sentirse anormal, ser rechazados por sus propias familias, no poder vivir jamás el amor en libertad, acotar tanto las posibilidades de tener una pareja? Porque si bien es cierto, cada día son más los que tienen las agallas de declarar su homosexualidad abiertamente, pero no podemos negar que no se comparan en número con los heterosexuales y vaya que nos cuesta conseguir pareja, ni imaginar a ellos.

Entonces, no es suficiente ya con todo lo que tienen que pasar?... dejémoslos en paz por favor!

No hay que ser un genio para darse cuenta de que los hetero estamos tanto o más “pervertidos” que los homosexuales, no hagamos gárgaras de moral.

4 comentarios:

Polo dijo...

Es una preferencia que no comparto, pero cada uno sabe bien lo que quiere en la vida y no por eso deja de ser humano, así que si bien no la apoyo en su elección, sí la apoyo en que se integre a la sociedad como una más, sin discriminación.
Felicitaciones a ella y también a ti, que no la apartaste como quizás muchos sí lo hicieron.

Gerardo Donoso dijo...

Excelente tu post...
Años atrás tb me pasó lo mismo... quedé plop con la noticia... pero no me permití cambiar mi opinión, aprecio y afecto a esos amigos sólo porque ahpra sabía algo de ellos que antes desconocía.. Y tienes razón yo no elegí ser hetero venía en el kit.

gerardo

Daniel dijo...

Leyendo algunos comentarios. Cuando alguien dice "no lo comparto, pero lo acepto" de igual forma está discriminando. Respetar la diversidad no es "aceptar/soportar" al otro, sino reconocerlo como uno más, sin distinciones. En ese sentido, trabajar con alguien diferente, donde lo aceptas pero igual mentienes un trato especial con él, es discriminar. El respeto por la diversidad empieza con la integración, no la exclusión pasiva o activa. Saludos.

GriceL dijo...

María José:

1) Me gusta mucho tu nombre.
2) Me gusta mucho este post.
3) Me conmovió tu comentario.

Gracias.