Que importante es la libertad para los seres humanos, la libertad de sentir, de pensar... de ser. Cuando se es joven es una lucha constante, es pan de cada día el temer que una segunda persona pretenda coartar esa tan preciosa libertad y no miento al decir que tuve que pasar muchas veces por situaciones realmente desagradables para ganar mi derecho, sin embargo, ayer mirando la tele (una prueba de que no solo trasmiten tonterías) supe de algo que siempre me sonó a leyenda pero que verdaderamente ocurrió en nuestra historia.En el año 2008 es casi imposible imaginar que en algún momento existió la esclavitud (solo por hablar de lo más drástico), una persona comprando a otra cual mercadería, justificando su superioridad en el derecho creado que le otorga una piel sin color. Me pregunto como seria la vida llamando “amo” a una persona exactamente igual a mí, trabajando para acrecentar una fortuna de la cual soy parte literalmente. Un hombre perdía hasta el nombre, ya que desde el momento que era comprado su dueño le asignaba uno nuevo, debía olvidar su familia y vida propia y si le tocaba un “amo” que apelara poco a los golpes debía sentirse muy afortunado, había alcanzado el mayor grado de dignidad posible.
De donde sacamos que los negros son inferiores?... de donde sacamos que alguien puede tan solo pretender ser superior?... Me gustaría saber como surgió esa idea ridícula, seguramente igual que hace años cuando a un hombre ignorante se le ocurrió que pertenecía a una raza aria y toda una nación enloqueció junto con él... no lo culpo, en realidad los asesinos fueron quienes prestaron atención a todas las idioteces que dijo ese loco con autoestima de hormiga.
Lo más triste es que aun hoy en día hay personas sometidas a la voluntad de otro ser... pensar que vivimos todos los días sin detenernos un segundo a esa realidad... no hay derecho... no hay conciencia... qué calentamiento global???... partamos por el principio.
4 comentarios:
María José. Que bueno que has vuelto por estos lares, ya echaba de menos tus mensajes.
Por mi parte trataré de seguir haciendo amena tu lectura.
Leí atentamente lo tuyo y no me cabe la menor duda de que eso corresponde a una muestra más de la ausencia de amor en esas personas. E insisto en que no sólo es culpa de ellos, sino de todos nosotros que encerramos nuestro amor a nuestro entorno más cercano y somos incapaces de llevarlo un poco más allá.
Tenemos que atrevernos a amar y entregarse por completo.
Hola Maria Jose, gracias por postear en mi blog.
La verdad es que nosotros amamos o decidimos por Cristo solo porque el nos miró primero. Te invito a que leas 1 Juan 4:19 y Romanos 5:8 y Juan 3:16 y Efesios 2:8-10. Dios siempre toma la iniciativa y nosotros actuamos.
Por cierto ¿Conoces a Dios? ¿Crees que estaras con El para siempre?
Escribeme a verdadcristiana@yahoo.es
Un abrazo
De qué libertad hablas!! Si tan solo miramos a nuestro alrededor te das cuenta que la esclavitud solo ha cambiado la imagen, pero no ha cambiado su esencia. Acaso podemos disponer de nuestro tiempo a voluntad ¿?. Creo que el desafío de estos tiempos es tan fuerte como lo fue para nuestros hermanos en el pasado, más aun si en la actualidad venden la esclavitud disfrazada de libertad.
Concuerdo contigo al decir que la verdadera libertad está en los sentimientos, en los pensamientos y en nuestro ser. Y bajo este contexto tenemos mucho que aportar en este paralelo, y así poder contribuir a la liberación de este nuevo flagelo llamado “sociedad”.
Antares.
otro blog que quedó tirado...
puaj...
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