Eso no es amor

Cuando al pasar por una plaza veo a un “hombre” golpear a su mujer… no sé que pensar.

Se supone que se aman,
Se supone que somos seres humanos y entendemos lo que eso implica,
Se supone que hay formas de arreglar las cosas,
Se supone que la estaba golpeando a ella… pero por alguna razón sentí que también me dolía.

No soy capaz de describir lo que esa escena genero en mí, no sé si en la mente o el el alma muchos recuerdos se asomaron. Sentí rabia, tristeza, impotencia y lastima, lastima de él y de su corazón pobre o inexistente, de la vida que no le enseño el respeto ni la forma de amar, de esa mente limitada que no le permite ver más allá de su pequeña realidad, de esos hijos que cuando crezcan sentirán este resentimiento que quema ó en el peor de los casos pensaran que es una cosa “normal” mantener a su familia atemorizada a punta de puñetazos.

No pretendo explicar que fuerza incomprensible lleva a un ser humano a creerse con la facultad de agredir a otro, sin embargo, me cuesta dejar de pensar en aquellas razones que llevan a una persona a comportarse de esa manera, trato de comprender lo que pasa en su cabeza y la conclusión es simplemente que no tiene real conciencia de lo que representan sus acciones para quienes reciben la violencia y para la huella que dejara su paso en esta vida.

Por otra parte está esa mujer, como tantas otras, aguantando esa golpiza que seguro no era la primera ni seria la ultima; para mi es casi una actitud masoquista y es que si no hubieran mujeres que permiten estas conductas por parte de sus parejas, no habrían hombres violentos.
Se trata de falta de amor propio, de miedos, de inseguridad y de pocas ganas de vivir con dignidad; son mujeres que no entienden que cada una tiene la gran responsabilidad de decidir que es lo que necesita para su vida y que es lo que definitivamente no sirve. Luego de ser violentadas sus queridísimos esposos les dicen: “Disculpa, yo no quería, no volverá a ocurrir” y ellas aun sabiendo que es mentira se engañan creyendo que cambiaran; lo peor es que cuando le preguntas a una de ellas porque no lo deja te responde: “Es que lo amo”…. ¡¡¡Es que lo amo!!!, ¿cómo puedes amar a una persona que te hace daño?, esta claro que el amor no es por merecimiento y que tanto maltrato, a la larga genera problemas afectivos que distorsionan el significado del amor.

El maltrato deja marcas en la piel que con el tiempo se borran, pero las heridas que provocan en el alma de la gente afectada, tanto directa como indirectamente, son imborrables… creo que es tan responsable el que maltrata como el que lo permite.

Lo lograste… gracias a Dios que te dio la fuerza.

8 comentarios:

Gerardo Donoso dijo...

¿quién lo logró?

María José dijo...

Ella

Gerardo Donoso dijo...

Ahh.. salúdala de mi parte...

Polo dijo...

Felicidades a ella que descubrió el verdadero amor y que se dio cuenta que el hecho que su pareja le pegara y luego le dijera te amo no era amor.
Felicidades a ti por tu manera de escribir y por tus decisiones llenas de fuerza y de vida.
Felicidades por tus palabras sabias que de algo sirven a quien las lee.

Si el amor implicara violencia entonces Dios nos mandaría golpes.

Luly dijo...

Gracias a Dios que lo logró y sin lugar a dudas se ganó el respeto de quienes la rodean, pero por sobretodo obtuvo su propia libertad.
Gracias Cote.

Oso dijo...

Es tonto... pero de chikititos nos enseñan ke los ke pelean se aman.

=)

Gran escrito...

Quien te kiere te aporrea...

Shagrath... dijo...

Maldito!

Antares dijo...

Te felicito cote, sin duda escribes muy bien. Rescato de tus palabras la las bondades de practicar el libre albedrio y tener amor propio, que dicho sea de paso tú lo practicas muy bien...