Un vistazo a la realidad

Como cada día, a la misma hora de siempre y con el mismo sueño habitual me encamine hacia el trabajo, leyendo un poco para involucrarme un minuto en la vida de un ser ficticio con el que sin querer pretendo identificarme... también para evadir el entretenido ambiente de nuestro cuestionado trasporte público. De pronto levanto la vista y me sorprende que justo en ese escenario se esta desarrollando una historia tanto ó mas interesante que las líneas escritas por mi admirada Isabel.
De pie y agarrada fuertemente de de los 5 cm de sustento que me proporciona el pasamanos, miro alrededor y parece un montón de personas luchando por el titulo al más ausente, se puede oler esa rutina en en el aire, esa rutina que cae en lo inerte. Me pregunto que pensara esa señora que aun cuando no vemos ni un rayo de sol colarse por entre los cuerpos insiste en usar sus anteojos oscuros; a su lado un hombre vestido elegantemente se apoya en el respaldo de un asiento, mira hacia un lugar que no logro encontrar... es un punto en el universo tan lejano que me parece inexistente. Luego sube una joven que se posiciona a un lado del hombre, se cierran las puertas (post respectiva precaución que nadie parece escuchar) y producto del típico tironcillo que hace inevitable perder el poco equilibrio que nos queda (en todo ámbito) ella se ve obligada a tomar rápidamente el mismo respaldo del que se apoya el hombre mencionado anteriormente y por accidente toma su mano...¡¡¡ horror!!! ¡¡Lo tocó!!! su rostro tiene la expresión de haber tocado a un animal venenoso, no entiendo nada. Ahora sube una señora llena de esas joyas que al parecer la hacen sentir más valiosa, mira insistentemente a la mujer frente a ella y sin decir una sola palabra la humilla profundamente con su actitud... sus miradas la incomodan, su rechazo es tan evidente y solo por ser una persona humilde.
¿Que nos pasa a los seres humanos?, somos capaces de empeorar aun la situación más desagradable cuando así lo queremos.
No quiero seguir mirando, esto se escapa a todo análisis... después de todo prefiero seguir leyendo porque ni el mismísimo Jeremy Sommers en la narración lograría ser tan básico como aquellos personajes de la vida real.

5 comentarios:

Shagrath... dijo...

Je.. La sociedad cada dia esta peor..
Lastima que las personas crean que lo que visten o el numero que tienen en sus carteras les hace diferente.


Cuidate!

Gerardo Donoso dijo...

Nosotros somos la sociedad... no culpemos a "la sociedad" como si nosotros estuviéramos fuera de ella.

gerardo

hard candy dijo...

Yo culparia...
Pero por mi parte soy responsable, pero es que a veces en las calles se te topan personas que hasta ni si quiera te dejan pasar y lo unico que forman es un poquito de odio y aguntarte de alguna forma, diciendoles lo que esta mal. Bueno no sé.
Es un gusto que haya ido a visitarme, yo seguire viniendo hasta aca, por el momento ando con mis pensamientos agotados, ya se recuperaran los dejaré en el hielo y luego al sol.
qué estes bien (:

Luly dijo...

Pero que buen relato Cote, exelente narradora, si hasta me pareció que me moví al partir la micro... genial!
Ya no me sorprende la madurez con que miras las cosas, y el poder de análisis que tienes, porque creo que ya te conozco un poquito cierto?... bueno, cuando uno se da cuenta de ese estado de coma en el que viven algunos, tiene la oportunidad de mirarse uno mismo y ver que tan distinto estamos actuando...
Un beso.

Polo dijo...

Es cierto, esta sociedad aparte de perder el respeto por la gente se está volviendo altanera. Y en parte somos muy responsables pues como dice Gerardo, somos parte de esta sociedad. Lo que me tranquiliza es que somos capaces de contagiar a más gente con nuestras actitudes de amor y respeto, sobre todo a nuestros hijos e hijas.